¿Sabes a donde van las palabras que no se dijeron?
¿A donde va lo que queres hacer y no haces?
¿A donde va lo que queres decir y no decis?
¿A donde va lo que no te permitis sentir?
Nos gustaria que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos.
Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta.
Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo.
Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente.
Las palabras q no decimos se transforman en insatisfaccion, en tristeza, en frustracion.
Lo que no decimos no muere,nos debilita hasta matarnos.
Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma.
Lo que no decis te encierra en el pasado.
Lo que no decimos se transforma en herida abierta.
Una herida abierta qe puede encontrar una cura sólo al decir que te hace mal.

14 de junio de 2011
13 de junio de 2011
Pisadas en la Arena.
Una noche tuve un sueño.
Soñé que estaba caminando en la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.
Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: una era la mía y la otra la del Señor.
Cuando la última escena de mi vida pasó delante de nosotros, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena, y noté que muchas veces en el camino de mi vida había sólo un par de pisadas en la arena.
Noté, también, que eso sucedió en los momentos más difíciles y angustiosos de mi vivir.
Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor:
"Señor, Tú me dijiste cuando yo resolví seguirte, que Tú andarías siempre conmigo todo el camino, pero noté que durante los peores momentos de mi vivir había en la arena de los caminos de la vida sólo un par de pisadas."
"No comprendo por qué Tú me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba."
El Señor me respondió: "Mi querido hijo, yo te amo y jamás te dejaría en los momentos de tu sufrimiento.
Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente porque yo te tenía en mis brazos."
Soñé que estaba caminando en la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.
Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: una era la mía y la otra la del Señor.
Cuando la última escena de mi vida pasó delante de nosotros, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena, y noté que muchas veces en el camino de mi vida había sólo un par de pisadas en la arena.
Noté, también, que eso sucedió en los momentos más difíciles y angustiosos de mi vivir.
Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor:
"Señor, Tú me dijiste cuando yo resolví seguirte, que Tú andarías siempre conmigo todo el camino, pero noté que durante los peores momentos de mi vivir había en la arena de los caminos de la vida sólo un par de pisadas."
"No comprendo por qué Tú me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba."
El Señor me respondió: "Mi querido hijo, yo te amo y jamás te dejaría en los momentos de tu sufrimiento.
Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente porque yo te tenía en mis brazos."
11 de junio de 2011
Enfrentarse a La Vida.
No entiendo que es lo que hacemos mal, porque la vida está tan degradada. La dignidad de las personas se perdió por algún lado de los siglos. Las cosas cambiaron tanto. Miro fotos de cuando eramos chicos, las generaciones de ese momento y pienso ¿Qué es lo que pasó? Admiro tanto a la gente mayor, la gente que tiene la cabeza suficiente para entender como hay que ser en la vida. Cómo uno tiene que enfrentarse a la vida. La gente que es madura sin importar la edad. Creo que esa es la gente que realmente importa. Aquellas personas que saben valorar las cosas de la vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)