En la vida nos cruzamos con mucha gente. Algunas quedan marcadas como con fuego en nuestra piel, otras se desvanecen con el tiempo.
Todas las personas que pasan por algún día de nuestra vida, son recordadas en un pequeño lugar de nuestro ser. Determinadas canciones, anécdotas, cosas que se nos vienen a la cabeza nos hacen recordar a esas personas que por lo menos un día te hicieron feliz.
Ellos parecían no estar en tu vida, pero cuando menos te lo esperas, aparecen sorpresivamente para recordar viejas épocas, para volver a charlar, para preguntar como estamos, que nos pasa, para intentar volver a vivir eso que tanto nos gustaba.
Eso es lo más hermoso de la amistad, que cuando más necesitas a alguien cerca, aparecen de la nada y vuelven a hacerte Feliz.
Eso es lo más hermoso de la amistad, que cuando más necesitas a alguien cerca, aparecen de la nada y vuelven a hacerte Feliz.

